- El gasoil grado 2 aumentó un 22% entre febrero y marzo en Argentina.
- La urea registró una suba del 42% a nivel local debido a la crisis global.
- Los fletes agrícolas enfrentan incrementos de hasta 7% por la suba del combustible.
El conflicto en Medio Oriente ha disparado los costos de producción para el campo argentino, afectando directamente los precios del gasoil y de los fertilizantes, según un análisis de la Sociedad Rural Argentina. La inestabilidad en el Estrecho de Ormuz, por donde circula el 25% del petróleo mundial, generó subas de hasta un 50% en el barril de crudo, una cifra que preocupa a cualquier productor que dependa de la maquinaria pesada.
Impacto en combustibles y logística agrícola
El precio del gasoil grado 2, esencial para las labores agrícolas, pasó de $1.775 a $2.166 por litro entre fines de febrero y la tercera semana de marzo. Como el combustible representa cerca de un tercio de los gastos en transporte, este salto se siente en el bolsillo de inmediato, incrementando los fletes entre un 6% y 7% según la distancia a los puertos.
Esta situación golpea con mayor dureza a los establecimientos más alejados, donde el aumento puede llegar a representar hasta 5 dólares extra por tonelada en distancias de 1.100 kilómetros. Para cultivos como el maíz y el trigo, esta mayor incidencia logística reduce notablemente el valor final que recibe el productor, un ajuste que complica bastante la rentabilidad de esta campaña.
El mercado de fertilizantes bajo presión
El segundo gran impacto llega desde el mercado de los fertilizantes, específicamente la urea, que sufrió una suba del 42% a nivel local, alcanzando los 750 dólares por tonelada. La dependencia de los países del Golfo Pérsico y Egipto, que proveen cerca del 35% del insumo importado, hace que el mercado argentino sea extremadamente sensible a cualquier movimiento geopolítico en aquellas tierras.
Mientras que otros fertilizantes como el potasio se mantuvieron estables, el aumento en la urea responde principalmente al encarecimiento del gas natural y las tensiones logísticas. Resulta impresionante ver cómo un conflicto a miles de kilómetros puede alterar tan rápido los costos de la próxima siembra en nuestro país.
¿Qué medidas creen que podrían ayudar a mitigar estos sobrecostos logísticos mientras los mercados internacionales siguen inestables?